17 jun. 2017

Abre las alas

DATOS DEL LIBRO

Título:
Abre las alas

Autor: Nayade García Mena

Editorial: Círculo Rojo

ISBN:  978-84-9095-157-6

Año de publicación: 2014

Género:
Juvenil/Fantasía-romántica

Número de páginas: 270

Sinopsis:
 ¿Qué sería de ti si perdieras a una de esas personas imprescindibles en tu vida? Tras el fallecimiento de Berli, Wyna se enfrenta al complicado obstáculo de llevar el día a día sin su amiga, aunque ella no la abandonará nunca. Es difícil continuar con tu vida tras una pérdida, hay miles de datos y preguntas que abordar, muchas complicaciones que superar, y todo con un solo objetivo: “Cerrar los ojos, abrir las alas y volar”


Imagen de la portada:







PUNTUACIÓN








RESEÑA

La reseña que traigo hoy va a ser un poco diferente a las demás. Se trata de una colaboración con una autora indie que publicó hace un par de años su primera novela. En ella intenta crear un mundo en el que lo fantástico entre de lleno con el mundo real que conocemos, llevado todo por una chica de 19 años a la que azota la tragedia de haber perdido a su mejor amiga en un terrible accidente.

Digo que será diferente porque tengo algo que decir muy importante y que irá al final de esta reseña, pero primero comencemos con lo esencial: el libro en general. 

Como habéis podido notar por la puntuación, no me ha gustado en absoluto. Puede que no fuera mi momento para leerlo, porque es un libro juvenil que creo que está destinado a un público algo más joven de lo que soy yo (que tampoco soy muy mayor, pero mi época de amores tipo Crepúsculo pasó hace tiempo), o que no he llegado a captar bien lo que la autora quería transmitir, pero no quiere decir que sea malo. Como siempre os digo, todo esto es mi opinión personal e intransferible, así que para haceros una idea real, debéis leerlo por vuestra cuenta y os animo a ello.

La protagonista, psicológicamente, me ha parecido una chica más que inestable. Es bastante ingenua, se deja influenciar muy rápidamente y no me ha parecido que su edad (19 años) coincida con lo que se mostraba, aunque he dado un poco de tregua por el hecho de que pasase un hecho traumático. 

Por otro lado, la narración no es de mi estilo. No he conseguido entender del todo ni amoldarme a la forma que tiene la autora de escribir, a pesar de que, en cuestión de faltas ortográficas, la redacción es impecable. Las descripciones las he visto muy esquemáticas —cada vez que aparecía un personaje nuevo indicaba el color de los ojos, el pelo y la ropa que llevaba, y cuando volvía a aparecer, describía de nuevo el atuendo, como siguiendo un patrón muy básico—, la repetición de palabras o ideas en un mismo capítulo se me hacían bastante pesadas y me descolocó mucho que esté ambientado en España pero los nombres de los personajes no parezcan españoles en absoluto (Wyna, Deoc, Adam...). Además, creo que se debería revisar bastante mejor el tema de la puntuación, ya que la falta de puntos, esenciales para las pausas y el buen entendimiento de las frases, brillaban por su ausencia. 

Por otro lado, encontramos el típico cliché de damisela en apuros que es rescatada por un "príncipe" apuesto, todo ello mezclado con la fantasía, algo muy trillado, en lo que a mis lecturas respecta, que hizo que me enganchase aún menos a la historia. He leído alguna reseña en la que se comentaba lo poco predecible de la trama, pero yo no he necesitado más de treinta páginas para saber qué iba a pasar. Repito, de nuevo, que esta es mi opinión personal, como siempre, y no me gustaría que nadie al que le haya gustado se ofendiera; simplemente es lo que pienso. No quiero dar muchos más detalles por si alguien quiere leerlo, ya que haría spoiler sin poder evitarlo, pero sí puedo decir que hubo un detalle que me llamó la atención y pongo en alerta de SPOILER: que sus alas fuesen de dos colores es algo que no había visto hasta ahora y lo cierto es que me gustó mucho, a pesar de que no pudiera suplir todo lo demás. 

En conclusión, creo que no era mi momento para leer esta novela y pienso que la autora necesita un poco más de rodaje para pulir el tema de descripciones y demás; aunque esto es algo que se adquiere con la práctica y sé que lo remediará en un futuro si sigue en el mundo de la escritura. Esto es un trabajo continuo y si lo desea de verdad no tendrá problemas en conseguirlo. 

Ahora, el por qué es diferente esta reseña de otras. Conforme iba leyendo, he encontrado ideas que no me han gustado en absoluto, ideas que me hicieron replantearme por qué esta novela está catalogada como juvenil, dirigida a jóvenes desde los 12 hasta los 17 (aproximadamente).

La actitud de la protagonista en muchas ocasiones era machista, pero no machista por cualquier tontería, sino machista de forma grave. Se infravalora como mujer y da a entender que no somos nada sin un hombre que nos proteja, así como que hay que gustarles sí o sí. Es cierto que la propia autora me ha aclarado que esto sucede por los hechos que han acontecido en su vida de forma traumática, pero, como yo le respondí, creo que ese es el problema: nosotras, mujeres de veinte años, sabemos por qué la chica es así, pero una niña de 13 o 14 años no tiene por qué darse cuenta, menos si está entre sus primeras lecturas. En mi opinión, las niñas de ese tipo de edad que lo lean pensarán (que no todas, ojo, algunas) que puedes ser una desgraciada, infravalorar tu cuerpo y a ti misma, y obtener de todas formas al chico guapo. No creo que sean unos valores buenos: en lugar de eso, habría que decirles que son mujeres fuertes, independientes y sanas, que no necesitan más. ¿Enamorarse? Sí, pero no de alguien que te ve como a un objeto o haga que tú te veas así.

Creo que, para que podáis ver vosotros mismos a qué me refiero, es mejor que leáis con vuestros propios ojos las escenas que me han parecido peor llevadas junto con mis comentarios al respecto, así que aviso de que es posible que haya algún SPOILER a partir de ahora. 

«Me observé de nuevo en el espejo; para cualquier hombre aquel aspecto sería muy tentador, un cuerpo delgado, enfundado en un vestido que sacaba a la luz de la forma más brillante todas sus curvas, […]» 
No creo que necesite comentar qué es lo que está mal aquí... ¿Por qué tienes que gustarle a un hombre o decir algo como eso? Es más, podrías gustarle también a una mujer, digo yo.


«—¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara de amargada? ¿Te ha dejado el novio? ¿Tienes la regla? —preguntó en un suspiro. Noté que el cuerpo me daba vueltas, aquel chico no sabía nada y sin embargo se había acercado mucho a la razón por la que me encontraba así, esa desesperación de ver cómo la vida seguía, cada cual la suya, y yo era la única que no avanzaba, que me había anclado y que no sabía dar ni un paso más.
—¡Cállate, idiota! —No sé de dónde salió aquel grito, seguramente de lo más hondo de mi ser, de mi corazón, quería eso, silencio, que todos se callaran, que nadie opinara sobre mi cara, sobre mi forma de hacer las cosas o de comportarme, que nadie dijera nada de mí, que no me juzgaran, que todo se enmudeciera y desapareciera para mí, quería la paz interior que el silencio puede ofrecerte, pero no el silencio que todos conocemos, ese puede llegar a ser inquietante, el que no solo es la ausencia de sonido, sino que también lo es de hecho, el silencio de la nada.
—No tienes razones para gritarme así, solo intentaba ser cortés contigo. —Suspiró el chaval y por primera vez centró su atención en Vesna—. Yo que tu relajaría a tu amiga; cualquier otro lo habría tomado como un enfrentamiento y le cruzaría la cara.
—A mí nadie puede cruzarme la cara —dije por lo bajo, pero lo suficientemente alto como para que ambos me escucharan.
Noté la mirada inquisidora de Vesna, aquel chico se iba a llevar una mala impresión de nosotras por mi culpa, por la de siempre, por la loca, la asocial, nadie era capaz de entender que solo tenía miedo, miedo a la vida, a la vida sin ese escudo que me daba Berli, sin la calma que siempre me provocaba la propia Vesna, y sin el calor de los fuertes brazos de Deoc que me defendieran de cualquier daño. Ellos ya no estaban, no de la manera que yo los necesitaba.» 
Sé que es largo, pero no he querido cortar nada para que nadie me diga que saco las cosas de contexto. Lo importante aquí, a mi parecer, no es la protagonista, sino lo que se supone que piensa la amiga y el comentario del chico (lo que está en negrita). Lo veo totalmente innecesario.


«—Yo… sí… —susurré en un hilo de voz—. No tenías que haber hecho nada.
—¿Cómo? ¿Pretendías que viera la escena y pasara de largo? Iban a violarte, y eso puede que fuera lo menos duro que quisieran hacerte, estaban borrachos, hasta arriba de droga, y eran dos contra una, no iba a permitir que acabaran contigo sin oponer resistencia.
—Pero no me conoces, no tenías que verte obligado a impedir nada.
—No necesito conocerte para evitar eso. —Su voz se cortó y de repente su rostro cambió por completo, sus labios dibujaron una sonrisa llena de picardía y en sus verdes ojos pude ver brillar una chispa de malicia—. Además, si no te conozco es porque tú no me has dejado, no porque no haya intentado hacerlo. —Se rio. Sus ojos se posaron en mí esperando una respuesta.
—Bueno… creo que empezamos con mal pie —acepté mientras me frotaba la muñeca por la que me habían tenido sujeta; aún dolía— . Yo soy Wyna… ¿y tú eres?» 
Acaba de sentirse mal porque un desconocido la haya salvado de una violación. Y encima la contestación de él, no la primera, sino la de "no te conozco porque tú no me has dejado", que lo dice porque le entró en la discoteca con el trozo que habéis visto antes (sí, es el de la regla). ¿De verdad veis que esa escena en sí está bien? Una cosa es hacerse la valiente ante un comentario soez de alguna persona y que le diga a él que no se meta, y otra es esto.


«—Así que no eres de esas chicas que se pasan años esperando a su príncipe azul para descubrir con cuarenta y muchos en su amargada vida, que por desgracia, ese príncipe no existe.
—No, yo prefiero soñar con ser una guerrera que, montada sobre su caballo y empuñando su brillante espada, consigue acabar con el ejército que amenaza la seguridad de su pueblo.
—Eres una chica peculiar… —Suspiró.
—Suelen decírmelo. —Mi sonrisa se apagó, peculiar sonaba a una forma educada de decir que era rara, como siempre, la loca, la rarita, la que no encajaba nunca en ningún lado.» 
Primero, dice el "de esas chicas" como si esperar al príncipe azul fuese algo nefasto, cosa que no comprendo porque puede que te guste el típico chico romántico y detallista. Y luego lo de cuarentona amargada. ¿Perdón? ¿Qué pasa? ¿Si no estamos con alguien a los cuarenta por la razón que sea ya estamos amargadas? Y eso de que no existan... Supongo que hay chicas que discrepan al respecto.
Y ya la puntilla es eso de que es peculiar. Peculiar por querer llevar las riendas de su vida (que eso es lo que ella pregona, pero la impresión que a mí me ha dado no ha sido esa precisamente), a lo que ella responde que se lo suelen decir y piensa que se debe a que es rara. ¿En qué mundo vivimos para que una chica piense que eso es raro? Es cierto que justo después el chico le dice que ser peculiar no es malo, vale, pero es que no es alguien peculiar, es alguien fuerte y punto. Peculiar sí es sinónimo de fuera de lo normal, de raro, cuando este no es el caso.


«Empecé a andar hacia mi casa cuando el reflejo en el escaparate de una tienda ya cerrada me susurró al oído lo que tenía que hacer, había vestido mi cuerpo con elegantes prendas y maquillado mi rostro para provocar admiración, me había convertido en objeto de deseo para cualquier hombre, incluso en aquella carrera había notado la mirada de muchos de ellos clavada en mí cuando pasaba por su lado, no podía ir a casa, no podía volverme a encerrar, tenía que vengarme de aquel dolor, tenía que hacerle sentir lo que acababa de experimentar mi corazón, si es que acaso sentía algo; tenía que sentirme realizada, poderosa, fuerte, capaz de todo, y solo había una forma de hacerlo.Sequé mis lágrimas con un pañuelo que llevaba en el bolso, con sumo cuidado, intentando salvar la pintura que me adornaba la cara; dibujé una falsa sonrisa en los labios y me miré de nuevo en el escaparate, esta vez con la cabeza bien alta, así era como tenía que ser, una mujer fuerte, decidida, una fiera salvaje que jamás fui, la viuda negra de la que iba a adoptar el traje aquella noche, la que desahogara las penas sin pensar en las consecuencias, con crueldad, y subiendo por encima de todos aquellos que pudieran sentirse superiores a ella. Esa era mi noche para demostrar a todos que no era una mosquita muerta, que no era la débil a la que todos habían pisoteado, que si quería podía tener todo aquello que deseara con chascar mis dedos, era el momento de cambiar, de ser quien nunca fui y dejar de sufrir por una vez. Y mi escenario vengativo aquella noche estaba más que señalado por el destino: la fiesta de Gareth; allí llevaría a cabo mi venganza.» 

¿Esta parece la mejor manera de actuar? Decirle a una chica que, si ve al que le gusta con otra, se emborrache y se tire a todo lo que pueda, tratándose a sí misma como un objeto. Porque no os engañéis, una cosa es que a una persona no le gusten las ataduras y esté con quién le dé la gana, y otra muy diferente es despecharse así, porque eso es exivirte para pillar cacho por despecho. Eso es usar tu cuerpo como venganza. Es como decir “mira, han tocado y se han tirado algo que es tuyo. ¿A que duele?”. 



«—¡Por eso lo hiciste! —Mi voz sonó tan alta que temí despertar a algún vecino—. ¡Por eso me salvaste! Era tu misión o algo así, ¿verdad? —Estaba enfadada, eso era, jamás le había importado, pero me necesitaba, quería que me posicionara en su bando, por eso me trataba así, por eso me había conquistado.
—Wyna…, tranquilízate. —La voz de Berli sonaba entrecortada.
—No, Berli, yo, yo creí que era especial para él, pero especial de verdad, llegué a creer que me quería, pobre ilusa que fui. ¿Cómo iba a quererme? Era imposible, me equivoqué, nunca nadie como él me querría, por eso estaba con esa chica; […]» 

Aquí me gustaría que alguien me explicara la lógica de que te hayan engañado y ella solo se centre en que era imposible que alguien como él la quisiera. Puedo ser rara, pero creo que eso no es amor, es dependencia total y absoluta. 



«—Cuando te fuiste de tu cuarto temí que no quisieras volver a verme nunca más — comenzó—, tuve que cerrar el café porque no tenía fuerzas para nada, no quería ni siquiera comer, […]». 

Estas cosas no solo pasan con mujeres, este fragmento es de un chico y es igualmente dañino. No sé si la autora lo hizo con esa intención, pero me parece un comportamiento muy perjudicial el depender tanto de una persona como para llegar a eso. Una cosa es preocuparse por un ser querido y otra esto. Estamos de acuerdo en que cada persona es como es, que cada uno acepta las cosas de una manera diferente, pero me parece demasiado ponerlo como si estuviese enfermo solamente porque la chica le acusó de serle “infiel” cuando no estaban ni saliendo ni le dio pie a una explicación. No sé… 



Lo que voy a decir a continuación no tiene nada que ver con el libro, pero creo que es importante destacarlo. No podemos permitir que estas cosas influyan en niños de 12 o 15 años y crean que eso es lo correcto. Debemos frenar de una vez la idea de que no podemos estar solos, de que tengamos que ir acompañadas (en el caso de las chicas) en todo momento por un hombre que nos salve y que nuestro cuerpo tiene que ir a gustos de uno: es tu cuerpo, es tu vida, no la suya. 


Agradezco de corazón a Nayade su disposición para hacer la colaboración y espero que entienda que no tengo absolutamente nada en su contra, simplemente he dado mi punto de vista, tanto literario como personal, de su historia y de algunas cosas que, conforme las leía, no me parecían del todo éticas. Puede que muchos no penséis como yo y sois totalmente libres de comentarlo, por supuesto, pero espero que nadie sea irrespetuoso ni conmigo, ni con Nayade, ni con otras personas que comenten. 

Muchas gracias por estar ahí, lechucillas lectoras.

4 comentarios:

  1. Te dije mi opinión en su momento, creo que el problema de Wyna no es precisamente que sea con los chicos, sino que sinceramente cree que por su culpa, porque "está loca" (ver a una amiga que está muerta y que le hable en un mundo en el que se supone que no existe lo sobrenatural puede hacerte pensar que estás loca, vamos, lo veo motivo más que suficiente para pensarlo) nadie va a querer estar con ella (no en el sentido de pareja sino en el sentido general de debería estar en un manicomio y no en una discoteca de fiesta), todo lo que hace o deja de hacer lo hace siempre porque "Berli lo querría así" no porque un hombre lo quisiera así, sino por el amor que le tiene a su amiga fallecida, y además por el hecho de que es una persona con un problema psicológico grave (me parece mal, con todo mi respeto, que la llames infantil cuando tiene un trauma psicológico grave).

    En cuanto a la edad no me gusta catalogar un libro por edades, tengo 23 años y llevo leyendo libros adultos desde aproximadamente los 10, libros que les cogía a mis padres de la estantería y que tenían cosas bastante más desconcertantes que estas, no creo que me hayan afectado para nada a la hora de ser de una manera u otra, creo que depende más de la educación que reciba la persona y que sea capaz de diferenciar, por otro lado, actualmente con 23 años leo libros destinados a todas las edades, no creo que por se juvenil su público se quede en los 17.

    En cuanto a lo de los nombres, me llamo Nayade, soy de Madrid, mi familia entera es de Madrid de siempre, y me llamo Nayade, mis futuro hijo quiero que se llame Zarek, y el nombre de Adam mi propio vecino lo tiene... así que JAJAJAJAJAJA

    Por último, lo de la puntuación, pagué a un corrector que solo me indicó que cambiara una coma, así que la verdad es que no tengo mucho problema con mi puntuación y creo que es la correcta, aunque me parece correcto que opines lo contrario.

    Dicho esto, siento que no hayas conectado con la historia y no hayas sido capaz de entender lo que yo quería trasmitir o contar con ella, gracias por leerla igualmente y espero que tu próxima lectura vaya mejor.

    Un saludo y gracias por tu reseña.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias a ti por comentar y dar tu opinión, aunque sigo pensando lo mismo que he puesto en la reseña a pesar de todo.
      Es un placer haber hecho una colaboración contigo de forma tan profesional 😊
      Un saludo.

      Eliminar
  2. ¡Hola!
    Aiss, la verdad es que es una pena cuando te encuentras con un libro con el que no conectas, que no es para ti y que le sacas mil fallos y además es de un autor indie, porque duele más opinar "mal" de su obra, ya que no tenéis a una gran multinacional editorial detrás moviendo vuestra promoción.
    Pero bueno, creo que como "reseñadoras" estamos en la obligación de ser sinceras con nuestros lectores y no vender algo como súper guay si no nos lo ha parecido.

    Respecto al libro, no lo conocía, aun así, tampoco me llama, más allá de por las pegas que le sacas, porque creo que también ha pasado ya mi época de amores crepusculianos (aunque cada vez que echan crepúsculo y cualquiera de la saga en la tele la veo como loca) jaja.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo único que no comprendo de tu comentario es por qué pones las cosas entrecomilladas jajajajajaja Tienes toda la razón, me duele mucho más cuando esto me pasa con un autopublicado que con alguien de editorial, es así, aunque el trabajo a veces llega a ser casi el mismo porque depende de qué editoriales no todas trabajan igual. Aún así es justamente lo que has comentado: hay que ser sinceras y yo siempre lo soy. No voy a poneros que un libro me ha gustado cuando no ha sido así.
      Me pasa justo como a ti con esas historias de amor, sigo viendo las películas, pero en cuanto a los libros me he vuelto más selectiva en cuanto a romántica o fantástica.
      ¡Muchísimas gracias por dejar tu opinión, guapísima! Siempre es un placer.

      Eliminar

Sé libre de comentar lo que te apetezca. Solo hay una regla: respeto mutuo ;)